Tras ver los antecedentes, el Tour de Francia 2006 tenía visos de transformarse en un festival de lo grotesco. Pero a pesar de las polémicas iniciales, las marchas de equipos y los ciclistas expulsados en el último segundo, el inicio de la carrera en Estrasburgo mostró que las carreteras seguían llenas y que la gente parecía ilusionada en el primer Tour sin dominador claro desde 1997. Se suponía (y así lo vendían) que era un nuevo inicio para el ciclismo. Lástima que no estuviese ni cerca de parecerlo como aprenderíamos semanas después.
| Julian Dean en el maillot de Credit Agricole |
